El hecho de criticar lo que dicen o hacen los demás juzgarlos por sus posturas, reprimir nuestros instintos con preconceptos negativos son actitudes muy negativas en las que todos caemos alguna vez.
De a poco a veces quedamos ligados a esos juicios de valor que posee la crÃtica y a rescatar todo lo negativo de cada una de las situaciones y asà de esta manera nos perdemos nuestra posibilidadd de crecer y de descubrir nuevas oportunidades en la vida.
Solo estamos pendientes de lo que no tenemos, de lo que nos falta, de lo que hacemos mal y de esta manera resultará imposible que veamos el lado bueno de las cosas.
El número de denuncias por maltrato psÃquico superó ampliamente a las que se recibieron por maltrato fÃsico, pero más allá de todas las estadÃsticas que se puedan hacer lo peor es que 1 de cada 3 vÃctimas son niños o adolescentes.
Numerosos estudios comprueban que ciertas frases como “no servÃs”, “sos un inútil”, u otras manejos psicológicos tales comola indiferencia, la negligencia, la desvalorización, las amenazas, los celos, el abandono, los gritos, son formas silenciosas pero igualmente nocivas e hirientes como el daño fÃsico.
Eñ 18 % de las personas que denuncian maltrato son hombres.
En los últimos tiempos se discute acerca de que el padre tiene que ser el mejor amigo de sus hijos adolescentes y esto se ha convertido en un tema de discusión en la actualidad, hay quienes opinan que los padres no deben actuar como jovenes ni copiar las actitudes de los hijos y hay otros que piensan en ser amigos, compartir salidas, tenerlos mucho más controlados.
Los cierto es que los padres deben desempeñar varios papeles, el de personas que ponen una disciplina y otras tantas de confidentes y compañeros de juegos.
La base para educar a los hijos se debe aformar en amor, lÃmites,risas y lazos, para que ellos puedan establecer conexiones que sean saludables con el mundo que los rodea.